
Hoy hemos visto como España supera los cuatro millones de desempleados. La ineficiencia del Gobierno de ZP está provocando que ya un millón de familias no tengan ningún miembro trabajando. Esto es insólito, en ningún país pasa esto. Es cierto que algunos sufren recesión, pero ninguno tiene un 17% de paro, ni de lejos, y tampoco destruye tantos puestos de trabajo al día, es más, es que casi ni sube el paro en Francia, Alemania, Italia…
No existen trucos de magia para dar solución a esto, pero si que existen ciertas ideas, el ABC de la economía, que ayudarían a paliar los efectos de la crisis financiera internacional, y de la crisis económica española:
1.- Bajar el IRPF, así las familias disponen de más renta, y pueden consumir más o ahorrar más.
2.- Bajar los impuestos a las empresas, tanto el IS, para hacer más atrctiva la inversión en España, como las cotizaciones sociales, para que no sea tan costoso contratar a un trabajador. No estaría de más suprimir los impuestos durante 2 o 3 años a las empresas de nueva creación, ya que la mayoría de las que cierran, lo hacen en los primeros años de existencia.
3.- Reducir la burocracia. España es uno de los países de la OCDE que más regulaciones tiene, y que más días se necesitan para crear una empresa. Hay que simplificar al máximo los trámites para poder abrir un negocio.
4.- Flexibilizar horarios comerciales. Si las tiendas están más tiempo abiertas, se necesitarán más trabajadores.
5.- Reducir el gasto público: menos Ministerios, menos altos cargos, menos concejales, menos consejeros, menos coches oficiales, menos subvenciones al cine, a los sindicatos, a los partidos políticos y a un sin fín de estupideces varias. El dinero donde mejor está es en el bolsillo de los ciudadanos, no en las manos de los políticos.
6.- Hay que fomentar la competencia para que las empresas compitan en precios y así bajen. Hay que acabar con las prácticas monopolísticas, para acabar entre otras cosas, con el mayor precio de ADSL de toda Europa, o con los elevados precios de los alimentos si los comparamos con cualquier país de Europa, como Francia o Alemania.
7.- Reformar el mercado laboral. Hay que abaratar el despido, no para que sea más barato, sino para que los autónomos no tengan tanto miedo a contratar porque piensen que será carísimo echarles después si no rinden lo suficiente. A nadie le gusta despedir a gente, pero es mejor despedir a una parte, que no que la empresa quiebre. Además, hay que igualar el coste de despedir a un temporal con un indfinido, ya que es mucho más caro despedir al indefinido que al temporal, y en la medida de lo posible, hacer más atractivo la creación de puestos indefinidos.
8.- Agilizar el pago de las Administraciones Públicas, como por ejemplo, con la devolución del IVA, reduciendo los plazos de entrega.
9.- Fomentar el turismo: potenciar la llegada de líneas de bajo coste, bajar el precio del AVE, bajar los impuestos a la gasolina…
10.- Invertir en energías más baratas que el petróleo, como la nuclear o las energías renovables, así las empresas pueden mejorar su competitividad al reducir sus costes.